Aquella madrugada fue inquietante. Así que los móviles de los 25 miembros del Rotary Club (RC) de Molina de Segura no dejaron de sonar y de emitir mensajes. Las noticias eran alarmantes con respecto al paso de la DANA por la Región. Una noche aciaga la del jueves 12 de septiembre, que sembró de lodo y de dolor su municipio. Y había que hacer algo.

Y tras conocer la problemática de los vecinos de la Ribera de Molina, se movilizaron contactos. Con la empresa Juan Azcue S A se localizaron bombas de agua; se tiró de los conocimientos de peritaje de uno de los rotarios, para facilitar a los afectados la comprensión de los trámites necesarios ante la Administración, y se planificó, entre otras actuaciones, que la recaudación del torneo de golf previsto para su fundación rotaria recayera en estos afectados de la gota fría.

«El consejero Luengo se ha comprometido a hacer un seguimiento de la situación que vivimos»ISABEL MARTÍNEZ PRESIDENTA DE LA AA VV RIBERA DE MOLINA

Luces y sombras solidarias

Pero la ayuda que más ha agradecido la Asociación de Vecinos de la Ribera de Molina fueron los colchones que llegaron el pasado 22 de octubre, de la mano del Rotary Club. «Estábamos nerviosos esa tarde con su llegada. Lo hicieron en un trailer ¡que casi no entra por el pueblo!», relata Isabel Martínez Gil, la presidenta de esta asociación de vecinos. Más de 20 familias agradecidas por tener donde dormir. «La gente está volviendo ya a sus casas y lo que precisan son colchones secos donde acostarse». Necesitan enseres domésticos y mobiliario con el que reiniciar una vida, «en la que muchos lo han perdido todo y donde el agua se ha llevado hasta sus recuerdos», asegura Martínez Gil. Una presidenta vecinal que ahora confía plenamente en las actuaciones del club rotario. Y aunque no sabe la cantidad que se ha recaudado en el torneo del pasado 26 de octubre, en Golf Altorreal, confía plenamente en ellos porque «son los únicos que nos han ayudado». Isabel ha estado en contacto durante este duro tiempo, que aún continúa, con el presidente del RC de Molina de Segura, Bernardino Meseguer y con la rotaria Monserrat Medina, para encauzar la ayuda; «a ellos les fuimos trasladando las necesidades más acuciantes tras recibir su llamada». Y reitera: «Son los únicos que han cumplido con lo que se comprometieron». Y es que Martínez Gil está muy acostumbrada ya a ofrecimientos que no se cumplen. «Desde bares que nos comentaron que organizarían cenas solidarias de las que nunca más hemos vuelto a saber nada, o empresas nacionales que iban a venir a poner el vallado que necesitábamos y cuyos operarios nunca llegaron».

«El club rotario, organizador del torneo de golf solidario, ha cumplido con lo que se comprometió»ISABEL MARTÍNEZ PRESIDENTA DE LA AA VV RIBERA DE MOLINA

Otros tantos han trabajado muy duro para facilitar cierta ‘normalidad’ en la vida de los ribereños. Isabel se acuerda de «mujeres entre 30 a 80 años que hicieron una cadena de lavado de ropa con sus lavadoras y su propio detergente», para cubrir las necesidades de sus convecinos; «la estupenda colaboración de Protección Civil» o la diligente labor de sus propios compañeros de asociación: «Teresa, mi vicepresidenta y Bernardo, que son dos máquinas, con los que gestionar en equipo a los voluntarios o los contenedores del Consistorio para recoger tanta suciedad». Pero prima la sensación de abandono. «Sobre todo en la huerta de la Ribera, donde aún queda mucho por hacer y donde vive gente muy humilde y agricultores que lo han perdido todo», destaca de nuevo esta enérgica presidenta vecinal. Así que no dudó en escribir al consejero de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente de la Región de Murcia, Antonio Luengo, para ponerle en antecedentes de las penurias de su localidad. Tras remitirle dos correos electrónicos, el pasado lunes recibió respuesta. El consejero le facilitaba el nombre de un hombre de su administración, que se pondrá en contacto con ella. Martínez Gil esperará la llamada, «y el seguimiento al que se ha comprometido», aunque su voz trasluce cierta incredulidad a la vista de todo lo que ha vivido en tan poco tiempo. «La Confederación Hidrográfica del Segura me respondió enseguida y me comunicó que estaban trabajando en la reparación de las motas dañadas, pero nadie ha pasado aún por aquí». Lo reconfortante, personas como «un vecino que se me acercó para decirme: ‘gracias por el colchón, Isabelita, no hacía más que darle vueltas a que con la paga que me van a dar, no me salía para comprar el colchón’». Por eso esta asociación no busca dinero, «sino ayuda». Material que mitigue el día a día en la vida de los afectados por la cruel gota fría. «Ahora estamos detrás de conseguir una cocina para una chica joven que se conformaba con una de camping».

Lo que aporta el golf

El torneo solidario del pasado sábado en el recorrido de Golf Altorreal ha sido un evento donde reunir muchas buenas conciencias. Numerosos patrocinios y el apoyo de más de un centenar de jugadores, la mayoría del propio club molinense, que se sumaron al espíritu solidario del torneo promovido por el Rotary Club de Molina de Segura. El gerente del campo, Joaquín Medina, reconoció «el carácter especial de esta prueba» y se sumó a la intención de Meseguer de conseguir que este acto «sume para adquirir útiles de primera necesidad». Desde el club rotario se calcula, a expensas de hacer un recuento final, que se han conseguido alrededor de unos 10.000 euros, que irán destinados a lo que la asociación necesita: ayuda material. Colchones, cocinas «y estufas», recuerda la rotaria Medina. «Hay que hacer frente al frío. Y en las casas afectadas permanece la humedad».

Alberto Crespo y su hijo ‘Albertillo’ -como le llama su padre-, fueron los ganadores ‘scratch’ de la competición. Un torneo que no olvidará este policía local de Molina de Segura (perteneciente a la Unidad de Atestados e Informes) porque él, junto con todos su compañeros, «incluidos los que no estaban de servicio y que pudieron llegar, estuvieron en aquellas horas amargas a disposición de los vecinos. Trabajamos muchas horas viendo el sufrimiento de personas, muchas de ellas mayores, a los que el agua les llegaba a la cintura y no querían salir de casa», relata aún conmovido este policía molinense, que además de colaborar con los afectados de la DANA en su calidad de profesional de uno de los cuerpos de seguridad del Estado, lo ha hecho también desde su afición deportiva.