Arturo Alagón ha sido elegido gobernador del distrito 2203 de Rotary International, que comprende la Comunitat Valenciana, Baleares, Murcia, Andalucía y las ciudades de Ceuta y Melilla con 80 clubes y 1.740 socios. Alagón iniciará su mandato el próximo 1 de julio y permanecerá en el cargo durante un año, como todos los cargos de la entidad.

El proceso de elección es largo. El nombramiento se anuncia con dos años de antelación para que el designado pueda preparar a su equipo con el nivel y la capacitación necesaria y haya una correcta transmisión de los proyectos y actuaciones. El candidato es propuesto por los clubes y evaluado por un comité de selección.

El nuevo gobernador destacó el hecho de que un valenciano haya sido elegido como máximo responsable de uno de los 530 distritos en los que Rotary está dividido a nivel internacional. Será el cuarto que ha pertenecido a un club de Valencia.

Por de pronto, el nuevo gobernador se ha traído a la ciudad la asamblea anual del distrito que reunirá la próxima semana a más de 350 rotarios de esta y otras demarcaciones. Los asistentes tendrán la oportunidad de disfrutar de la mascletà en directo desde las ventanas del Ateneo Mercantil, lugar donde tendrá lugar la reunión.

Explicó que el cargo exige «dedicación exclusiva durante todo el año. Me acabo de jubilar y ahora tengo disponibilidad de tiempo». Y es que ser gobernador implica conocer e impulsar las actividades que se realizan los distintos clubes rotarios del distrito. Debe, entre otras obligaciones, visitar los clubes al menos una vez al año y acudir a los eventos más destacados que se organicen. Además, representa a la entidad ante las autoridades, coordina sus actuaciones con otros gobernadores y se desplaza a las reuniones internacionales.

Alagón, que recientemente ha estado en San Diego en la convención mundial del Rotary, matizó que en Valencia hay cinco clubes rotarios, existe otro en Xàtiva y se está promoviendo uno más en Ontinyent. A ellos se accede por invitación de uno de los socios y se le solicita tener «elevadas normas de ética a nivel personal como profesional y un gran espíritu de servicio».

Por otro lado, destacó que la labor del Rotary es «eminentemente de servicio». Sus actuaciones se dirigen a promover la paz, la sanidad materno infantil, la educación; a mejorar el suministro de agua potable y al desarrollo de las economías locales.

En esta línea, indicó que en Valencia desde la entidad se suministran, entre otras actividades, comidas al Cottolengo. También se está colaborando en la formación de un cirujano del Camerún y se respalda la labor del hospital Padre Hurtado de Chile que atiende a tres comunas pobres.

La organización se fundó en 1905 y cuenta con representación en más de 200 países con 1,2 millones de socios integrados en 35.700 clubes. En España está presente desde 1920. Rotary se organiza en distritos. Cada uno agrupa entre 70 y 100 clubes. Desde el año 917 cuenta con la Fundación Rotaria que tiene una estructura organizativa diferenciada y es la encargada de apoyar financieramente los proyectos que requieren presupuestos más elevados.